Una operación con olor a PRO

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Artículo por Gustavo Vera
    Hace algunas semanas funcionarios del PRO me avisaron que desde sus propias filas estaban preparando una operación para ensuciarme. Sinceramente pensé que iban a ser más creativos en lugar del burdo artículo publicado en vuestro medio y firmado por Alexis di Cappo. El artículo no solo está repleto de inexactitudes, sino que además calumnia sin vergüenza con el solo objeto de ensuciar a la Alameda y tiene un inconfundible tufillo a operación sucia en vísperas de las elecciones
.
      El artículo dice que desde la Alameda “usurparon varias propiedades”. Y menciona que “dos de las nuevas usurpaciones se hicieron en la calle Tandil, donde funcionan hoy sendos talleres clandestinos que la Alameda nunca incluyó entre sus denuncias”. Esto es absolutamente falso.
La Alameda fue declarada de utilidad pública en el 2004 y luego en el 2007 y en ambos debates parlamentarios consta en las actas taquigráficas la denuncia de  varios legisladores argumentando que el bien en cuestión había sido mal vendido en una operación irregular a la mafia de los rematadores por la módica suma de 90 mil pesos (como consta en el registro de la propiedad), cifra con la que en esa época no se adquiría ni un departamento de dos ambientes y menos en esa esquina. Por lo tanto, la legislatura cuando votó la expropiación en el 2004 y luego en el 2007 reconoció no solo la utilidad pública que desplegaba la Alameda desde los comunitario, productivo y social, sino además admitió que ese bien no estaba en manos de sus históricos dueños, sino de la mafia de los rematadores. Tal es la razón por la cual hubo legisladores de todos los partidos, incluidos el PRO (Compromiso para el cambio en aquel entonces) e incluso RECREAR que votaron a favor de la ley. Tal es la razón por la cual la Defensoria del Pueblo por un lado y la Organización Internacional para las Migraciones que trabaja con Naciones Unidas por el otro, enviaron cartas a la legislatura acreditando la valiosísima utilidad pública que brindaba la Alameda en el predio en cuestión.
      Pocos días después de la segunda expropiación, el 22 de febrero de 2007  la fiscalía correccional Nª3 a cargo del Dr  Guillermo Cichetti postulo el sobreseimiento de Gustavo Vera quien estaba acusado de usurpación en la causa 9459 que se tramitaba ante el Juzgado 2 , Secretarìa 58 que fue aceptado por el juzgado y no fue apelada por los denunciantes, quedando como sentencia firme.
   El Sr Di Cappo miente cuando afirma que hubo delito de usurpación y que la Gustavo Vera o algún miembro de la Alameda tienen causas judiciales abiertas. La única causa abierta por este delito se demostró judicialmente como falsa y Gustavo Vera fue sobreseído con sentencia firme hace seis años.
Es verdad lo que afirma Di Cappo que en el artículo 4 de la segunda expropiación dice “Encomiendasé al Poder Ejecutivo la búsqueda de una solución definitiva para la viabilidad y sustentabilidad de los proyectos emprendidos por la Cooperativa 20 de Diciembre Ltda”, pero olvida mencionar que el GCBA resolvió dar una solución definitiva al refaccionar integralmente la Alameda con una obra de la Corporación del Sur durante 2007-2008 en la cual se adaptò el predio para el funcionamiento apto de todos sus proyectos, respetando su fachada histórica por tratarse de área de protección histórica.  Más aún, el GCBA alquilo transitoriamente un local en Avenida Directorio 3175 para que funcionara transitoriamente el centro comunitario y la cooperativa hasta que refaccionó plenamente el local expropiado que fue reinaugurado en setiembre del 2008 con presencia de funcionarios del GCBA y legisladores de varios partidos.
El Sr Di Cappo omite mencionar que la maquinaria con la que funciona la cooperativa fue cedida por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, la Organización Internacional para las Migraciones (dependiente de la ONU) y la embajada de Australia, mucho antes de la segunda expropiación. Olvida mencionar, que el comedor comunitario que aùn funciona fue legalizado en el programa de comedores comunitarios en junio de 2003, es decir, cuatro años antes de la segunda expropiación. También olvida mencionar que a la Alameda concurrieron representantes de diversas embajadas, funcionarios nacionales y municipales y particularmente asistía quien hoy es el Papa Francisco a diversos actos, reuniones e incluso a bendecir a hijos de costureros que salían de talleres clandestinos. Obviamente el cardenal Bergoglio no hubiera concurrido tan asiduamente a un local  que incuso bendijo ,si se tratara de un vulgar grupo de usurpadores como calumniosamente nos acusa el periodista.
Estamos sorprendidos con acusación de que habría dos usurpaciones que habría realizado la Alameda sobre la calle Tandil donde funcionarían talleres clandestinos. Es una doble mentira, porque nos acusa de haber tomado ilegítimamente propiedades que desconocemos cuales son y además que regentearíamos talleres esclavistas.  Lo invitamos al Sr Di Cappo y por este medio también al titular de la Agencia de Control Comunal, Juan José Gomez Centurión a ir a las direcciones que menciona el Sr Di Cappo para que la AGC proceda a inspeccionar y clausurar esos talleres que dice conocer y que la Alameda desconoce, pese a que ha denunciado más de 2000 talleres clandestinos en once años, varios de esa misma calle. Si el Sr Di Cappo esta muy ocupado con sus tareas, le proponemos que facilite públicamente las direcciones y nosotros inmediatamente las denunciaremos como hemos hecho y hacemos con todas las denuncias que nos acercan los vecinos.
También estamos sorprendidos con la calumnia de que “Vera se hace financiar por el Estado-al igual que Luis D’Elia- el mantenimiento de sus operaciones ilícitas,sin mencionar que con su activismo social estaría encubriendo varios emprendimientos clandestinos”. Ignoramos cual es el financiamiento del Estado al que hace alusión. Ni el Gobierno Nacional, ni el GCBA otorgan subsidio regular alguno a nuestra organización, a excepción de los alimentos para el comedor comunitario que funciona desde el 2003. Es público y nuestros libros de la cooperativa lo atestiguan que nuestro emprendimiento trabaja con el sector privado y que sus socios se reparten las ganancias en partes iguales y de modo transparente. Es público también que soy maestro de grado titular en ejercicio en la escuela 10 del distrito escolar 21 donde me han visitado incluso actuales funcionarios del Ministerio de Educación y reconocidos periodistas. Y también es público que alquilo y que solo poseo una moto de 125 cc valuada oficialmente en 5000 pesos. Es público que las máquinas que fueron incautadas judicialmente por denuncias de trabajo esclavo están bajo la administración del Instituto Nacional de.Tecnología Industrial (INTI)  o bien fueron cedidas en comodato gratuito al pueblo Q’OM que este año inauguró su cooperativa textil. No sabemos a que emprendimientos clandestino se refiere el Sr Di Cappo. Y si conoce alguno, lo invitamos a denunciarlo conjuntamente.
Por su infatigable tarea, rescatando a cientos de victimas de trata, denunciando millares de talleres clandestinos y prostíbulos y más de un centenar de marcas, por haber promovido leyes y ordenanzas contra la esclavitud, por haber fomentado la creación de nuevas cooperativas autogestionadas e independientes de la Alameda, nuestra organización es la única de la Argentina invitada a exponer su experiencia en el primer coloquio sobre tráfico de personas convocado por el Papa Francisco que se desarrollará el próximo 2 y 3 de noviembre en la Ciudad de Santa Marta.
Lamentamos mucho que el Sr Di Cappo este tan desinformado. Pero como somos partidarios de la cultura del encuentro, lo invitamos a que visite a nuestra organización, conozca su tarea e investigue como corresponde la próxima vez que escriba sobre la Alameda.
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Gustavo Vera es un okupa
By Alexis Di Capo
Desde hace 11 años, el candidato de UNEN y La Alameda usurpan varios inmuebles.
La asamblea de Parque Avellaneda, una de las que nacieron con los cacerolazos del 2001, comenzó funcionando al aire libre en Lacarra y Directorio. Al poco tiempo, para poder contar con un lugar para darle de comer a la gente de la zona, usurparon en junio del 2002 el bar La Alameda, que llevaba cerca de cuatro años cerrado y que se encontraba en convocatoria de acreedores. La causa se tramitaba en el Juzgado Comercial Número Cinco, a cargo de Gerardo Vasallo, que le dio la razón a un ex socio del bar que se hizo cargo de las deudas de los demás socios, ordenando la expulsión de los intrusos para que aquél y los ex empleados pudieran reabrir el establecimiento. Con el apoyo de unos 40 organizaciones, entre ellas varios grupos piqueteros, los asambleístas se resistieron al desalojo judicial invocando que la legislatura porteña estaba a punto de sancionar una ley expropiando el inmueble. Mientras tanto, el grupo de okupas, dirigido por el actual primer candidato a diputado por la ciudad de UNEN, Gustavo Vera, continuó usurpando propiedades vecinas, escudándose en el comedor que había abierto a nombre de la Asamblea Popular 20 de Diciembre y que contaba con la ayuda de un programa social del gobierno porteño. Dos de las nuevas usurpaciones se hicieron en la calle Tandil, donde funcionan hoy sendos talleres clandestinos que La Alameda nunca incluyó entre sus denuncias y que no figuran en el mapa del delito de la organización. A todo esto, el proyecto de expropiación de La Alameda, presentado por los legisladores Beatriz Baltroc y Diego Kravetz en el 2002, terminó perdiendo estado parlamentario. En el 2004, se presentó un nuevo proyecto de expropiación para que la ciudad le entregara el inmueble en comodato a la cooperativa La Alameda. El proyecto lo impulsaban el ARI, Autodeterminación y Libertad, el Partido Socialista, Movimiento por un Pueblo Libre, Compromiso para el Cambio, Izquierda Unida y Recrear y se sancionó el 24 de junio del 2004, con 23 votos a favor y 20 en contra. Pero esta ley, la 1369, fue vetada por Aníbal Ibarra con el argumento lógico de que la propiedad tenía dueño y que se buscaría a La Alameda un lugar alternativo, lo que nunca se hizo. En el 2005, el entonces Ministro de Descentralización porteño Roy Cortina presentó una nueva propuesta junto con el diputado del ARI Fernando Melillo, para que, bajo la figura de ocupación temporaria, se le otorgara el predio a la cooperativa. El Frente para la Victoria aprobó la idea, mientras que el dueño del local y los empleados consiguieron por su parte un nuevo fallo judicial a su favor ordenando el desalojo, que tampoco fue acatado. Finalmente, con 23 votos a favor y 19 en contra, se sancionó el 15 de febrero del 2007 la ley 2284, que le dio el predio en comodato a la Cooperativa de Trabajo 20 de diciembre -controlada por el grupo de La Alameda- para destinarlo a actividades productivas, comunitarias y culturales.
El artículo 2º de la ley establece: “El plazo de la ocupación temporaria será de dos años a partir de la toma de posesión del citado inmueble.” Y el artículo 4°, a su vez, dice: “Encomiéndase al Poder Ejecutivo la búsqueda de una solución definitiva para la viabilidad y sustentabilidad de los proyectos emprendidos por la Cooperativa 20 de Diciembre Ltda.”
Un pasado que nadie investiga
El balance actual es el siguiente: el plazo de la ocupación temporaria venció en el 2009. El gobierno de la Ciudad no encontró la solución que la ley encomienda para la relocalización del grupo de La Alameda. Durante todos estos años, Gustavo Vera y La Alameda cobraron doble subsidio por parte de los gobiernos de la Ciudad y la Nación, subsidios que pagan todos los vecinos porteños con sus impuestos. Técnicamente, habiendo vencido el plazo de ocupación temporaria fijado por la ley 2284, el inmueble continúa siendo usurpado por Vera y sus seguidores.
Durante los últimos años, La Alameda se convirtió en una importante denunciante de las redes de prostitución y trabajo esclavo en la ciudad. Este protagonismo lo proyectó a Vera en el escenario político hasta abrirle las puertas para encabezar la lista para diputados porteños de UNEN.
Este desarrollo fue acompañado por los muchos medios de comunicación que construyeron la imagen de un Vera defensor de la justicia y enemigo de las mafias. La verdadera historia de La Alameda y la condición de okupa de Vera no formaron parte de ninguna investigación periodística, pese a existir fallos judiciales en contra de él, de los testimonios de numerosos vecinos de la zona y de la evidencia de que se trata de hechos ampliamente conocidos. Tampoco Elisa Carrió, Martín Lousteau y los demás candidatos de UNEN, que predican contra los atropellos a la propiedad privada cometidos por el kirchnerismo y los grupos piqueteros, parecen haber tomado nota de que comparten la boleta con un consagrado ocupa. Vera, además, se hace financiar por el Estado -al igual que Luis D’Elía- el mantenimiento de sus operaciones ilícitas, sin mencionar que, con su activismo social, estaría encubriendo varios emprendimientos clandestinos.
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